Las palomas de Fibonacci

Publicado por Iván Alonso, el jueves 24 de marzo de 2011

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Esta gracia la pilla poca gente.

Reblog with your feelings about 2010 in an image

Publicado por Iván Alonso, el domingo 6 de marzo de 2011

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Meme seguido desde Wanting to be found

Mi nueva filosofía de vida

Publicado por Iván Alonso, el sábado 5 de marzo de 2011

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Vía Por donde me da

Un día cojonudo

Publicado por Iván Alonso, el martes 1 de marzo de 2011

Esta mañana, mientras venía al trabajo por una de las horrendas autopistas atascadas de Madrid, ha sucedido esto:

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He hecho 44.444 kilómetros. Y además cuando llevaba justo 500 del depósito actual. Y he podido coger la cámara de fotos del móvil e inmortalizar el momento. Absolute awesomeness! A partir de ahí el día no ha hecho sino mejorar.

Catarsis

Publicado por Iván Alonso, el martes 8 de febrero de 2011

Ha sido una semana difícil. No, no es cierto. Ha sido un día difícil. Un largo día con siete noches. Siete largas noches sin dormir, mirando fijamente a la nada que se abre ante ti, sin poder sostenerle la mirada. No recuerdo haber tenido pensamientos, sensaciones ni emociones tan negativas como las de este último fin de semana. No recuerdo de qué he hablado ni con quién.

Y el Lunes siguiente, quise taparme con una manta protectora. Esconderme bajo una manta de titanio protector, aislado del mundo, y no volver a salir. Quise pensar cosas horribles. Y se acabó.

Me di dos hostias. Me vestí. Vine a trabajar. Encontré un email de hace tres o cuatro años, de la última vez que me sentí perdido. Recibí otro email de la primera persona que me hizo sentirme perdido. Joder, cuánto ha llovido desde entonces, cuántos nuevos sentimientos y cuántas nuevas personas han pasado. Todo pasa. Siempre pasa. Catarsis. Bajé hasta el fondo, y desde allí me impulsé. Me he sentido perdido otras veces. Me he encontrado y me han encontrado otras veces.

wake up (cc by-nc) por isobrown

Seguro que me quedan por delante muchas ocasiones de sentir un nudo en el estómago. De pasar por según qué sitios, vestirme con según qué prendas, ver según qué fotos. ¿Y qué? Los nudos se desatan. Y el karma me debe una muy gorda, esto va a mejorar muy rápido.

Como en otras ocasiones… subimos un punto el criterio de corte y volvemos al partido. One for the team, one for the win!

Holocausto emocional: Yo no sé cómo hacerlo

Publicado por Iván Alonso, el lunes 31 de enero de 2011

No sé si he tenido días peores que este, pero desde luego no los recuerdo. El mundo se me escapa entre los dedos, la realidad como una luz líquida, deslizándose de mis manos. Sin poder asirla, sin poder sostenerme en nada. Sin poder comer, sin poder dormir, sin poder trabajar, sin poder respirar. No deberían quedar más lágrimas, y no sé de dónde pueden estar saliendo estas.

Los pilares de tu existencia se derrumban, las razones por las que escogiste ese trabajo, por las que vivías en ese lugar, por las que vestías de ese modo, ya no existen. Todo estaba construido alrededor de un único punto singular al que voluntariamente decidiste proporcionarle significado por sí mismo. Un punto singular que creíste inamovible, inmutable, imperecedero. Y, al desaparecer, el sistema binario de estrellas deja de tener un eje sobre el que rotar. La segunda estrella pierde su órbita, su sentido del ser, y sale disparada hacia el resto de astros que no pueden hacer otra cosa sino asistir al espectáculo, incapaces de decir nada. Esperando la colisión.

Todo son dos. Las fotos. Las fotos me hacen caer al suelo. Las piernas no me funcionan. Ni siquiera sabes pensar en términos de uno, ya tan acostumbrado al dos. Yo no sé. No sabes ni cómo solucionar el problema, ya que ella estaba ahí para ayudarte a solucionar los problemas, y ahora sólo hay uno. Yo no sé.

Holocausto emocional: ayer conocí el frío

Publicado por Iván Alonso, el domingo 30 de enero de 2011

Decía un personaje de algún tebeo, no recuerdo cuál, que de niño conoció el frío en un campo nevado, perdiéndose en una tormenta. También decía que en cualquier caso fue mucho más adelante cuando descubrió lo que era el verdadero frío, ya siendo adulto.

Yo lo descubrí ayer.

Descubrí el frío emocional, el vacío existencial. El frío que rompe, que hace trizas tus huesos y los deja caer en mil pedazos al suelo. El frío que destruye tu alma, tu existencia, tu futuro, tus planes hechos y por hacer. El frío que lo cambio todo. El frío del holocausto emocional, de la sobrecarga de los sentidos. El frío que no te deja dormir, que te atenaza las tripas hasta que deseas arrancártelas para evitar las náuseas. El frío que congela todas tus lágrimas hasta que puedes oír cómo chocan contra el suelo. El frío que no te deja pensar, que no te deja hablar, pero que aún te permite escribir.

El frío de saber que todo debe cambiar.

Feliz no cumpleaños

Publicado por Iván Alonso, el viernes 24 de diciembre de 2010

Mañana cumplo 31 años. Sí, es como para pararse a meditar al respecto.

Best avatar image ever

Publicado por Iván Alonso, el martes 30 de noviembre de 2010

Y sí, la única razón de publicar esto es que no quiero que este sea el primer mes desde que mantengo el blog en el que no publico nada. Llevo una media que supera el post diario desde hace más de cuatro años, pero mis ganas de publicar nada aquí han caído hasta cotas insospechadas.

Actualizado: El hecho de que me pase todo un mes sin publicar absolutamente nada, y aún así sea el mes récord de visitas desde que existe la página… pues me preocupa, la verdad.

Echo de menos…

Publicado por Iván Alonso, el jueves 28 de octubre de 2010

Echo de menos tirar mis cosas en el césped y sentarme. Ahora la ropa que me obligan a llevar en el trabajo es demasiado cara como para sentarme en el césped. Ni siquiera sé diferenciar si es una obligación real o una simple imposición social de la dictadura de la mayoría.

Echo de menos sentarme en el sofá y gastar horas con un videojuego sin sentirme culpable. Sin pensar que podría estar haciendo algo más productivo. Todo mi tiempo de ocio tiene que combatir ahora con extraños pensamientos sobre el retorno de inversión de mis actividades, como si hubiera algo más importante que el entretenimiento.

Echo de menos ver películas malas sin que nadie a mi alrededor me diga que son malas. Sin justificarme.

Echo de menos cuando pensaba que algún día pisaría la luna.