Mi opinión sobre Flash en dispositivos móviles (incluyendo iPhone)

Publicado por Iván Alonso, el domingo 5 de septiembre de 2010

Lo estaba escribiendo para una lista de correo en la que participo, pero me ha parecido que tenía más sentido aquí. Supongo que es una forma de demostrar que sólo es mi opinión, y no una forma de intentar imponer dicha opinión al resto de participantes de la lista de correo.

Action Script (el lenguaje de programación de la plataforma flash) nunca se ha podido utilizar para desarrollar sobre iPhone, ni como web ni como aplicación nativa, así que no creo que nadie haya perdido su tiempo ni haya sido engañado.

Razones por las que esto, además, tiene sentido:

  1. Porque flash es una plataforma horrenda que necesita todos los recursos de la máquina, y en móviles eso no es aceptable. Hasta en un equipo de escritorio el uso de procesador se dispara con cualquier cosa bajo flash.
  2. Porque va en contra del ecosistema de aplicaciones actual (aunque acepto que esto es discutible), cambiando el look & feel de forma que cada aplicación sea de su padre y de su madre, sin usar el API común de iOS.
  3. Porque destruye el sistema de capitalización de Apple. Y con tanta discusión sobre libertad al final quizá se nos olvida que el tema central es este… esa es la razón por la que existe el teléfono. Apple no lo ha diseñado y comercializado para que la gente tenga debates sobre la libertad en el software, sino para crecer como empresa y ganar cuota de mercado.
  4. Porque flash se diseñó para interfaces con ratón, no para interfaces táctiles. Y hay una diferencia bastante más grande de lo que parece, la misma que ha causado que ningún Windows Mobile haya servido para más que para dar vergüenza ajena (aunque tengo esperanzas en Windows Phone 7).
  5. Porque aparte de marketing y algún minijuego para web, no hay ningún sistema realmente importante que utilice tecnología flash. El 99’99% de las páginas web relevantes son plenamente funcionales navegando bajo iPhone sin necesidad de flash consumiendo batería. De hecho en mi caso el 100% de las páginas web por las que navego no utilizan flash.

Querer desarrollar utilizando Action Script para un móvil demuestra un desconocimiento muy grande en los campos de desarrollo móvil y de economía básica, teniendo en cuenta que el porcentaje de navegación por Internet sobre iPhone viene a ser casi tan grande como la suma de todas las demás marcas y modelos del mercado juntos.

Vamos, que esto es como protestar porque no puedo utilizar Haskell para desarrollar sobre un teléfono de HTC. Nadie lo hace porque Haskell es un lenguaje que no le añadiría nada al teléfono y porque como a HTC no le reportaría ningún beneficio nadie considera que “deba” hacerlo. Pero no es HTC, es Apple.

Así ya no tengo que escribir lo mismo cada vez que hable con alguien del mismo tema (que ya han sido muchas). Puedo proporcionar sólo un enlace y así ahorro tiempo.

¿Conversación?

Publicado por Iván Alonso, el martes 31 de agosto de 2010

Últimamente tengo la sensación de que el concepto de “conversación” en Internet está tremendamente sobrevalorado. Los comentarios de los blogs generalmente no existen o no aportan nada.

Si el blog es pequeño, o incluso insignificante, como este, los comentarios apenas tienen sentido. En neverbot.com recibo bastantes comentarios de hoygans perdidos, en entradas de hace meses, que no vienen a cuento, no añaden información ni preguntan nada. Suelo borrarlos, aunque de vez en cuando dejo alguno, aunque sólo sea porque me haya hecho gracia.

Por otra parte, los escasos comentarios que podrían dar lugar a algo suelen ser de los parroquianos habituales, con quienes ya tengo contacto por otros medios o incluso en el mundo real (aunque tenga poca utilidad). Aparte de estos, aquellos pocos que tienen contenido, que me añaden algo de información, y que dan (o puedan dar) lugar a una mínima conversación son un porcentaje mínimo de una población total de comentarios ya de por sí pequeña. Casualmente suelen estar siempre en los posts que muestran opiniones más controvertidas, que aquí son los menos y me da pereza sólo de pensar en escribirlos.

Es decir, que perfectamente podría cerrar el sistema de comentarios y no habría ninguna pérdida. De cualquier modo, los que yo recibo suelen ser comentarios cortos que (me) añaden poca información, por lo que igualmente podrían ser un tweet, así que la poca interacción y feedback que recibo de los lectores no creo que se viese afectada.

¿Y en los blogs grandes? Hay un tamaño a partir del cual una página web supera una masa crítica determinada y empieza a recibir comentarios como si no hubiera mañana. A partir de ahí hay tres opciones:

La segunda opción es abominable. Yo me la planteo como un experimento a nivel global para probar si el proceso de los infinitos monos golpeando infinitos teclados llega a producir Hamlet. No parece un experimento concluyente por ahora. La tercera me parece un gasto de tiempo y dinero (bien sea propio o de otros) que no va a ninguna parte. En serio, si alguien quisiera contarte algo realmente interesante te mandaría un tweet (yo lo suelo hacer con absolutos desconocidos), un email (so nineties) o, el más difícil todavía, escribiría algo en su propia página.

Inciso: Si no tiene página propia será porque quizá considera que no tiene nada interesante que contarle al mundo y/o no tiene ganas de hacerlo. ¿Debería tener ganas de comentar? Naturalmente esto no es así, no es más que otra muestra del 90/9/1. De cada 100 visitantes, noventa sólo leerán, nueve pueden querer comentar algo, y quizá uno quiera crear su propio contenido. Mi experiencia personal dice que realmente ese primer noventa debería ser un 99.

Por lo tanto me parece lógico que muchas páginas opten por cerrar los comentarios y dejarse de pamplinas.

Porque seamos serios, una conversación blogger-comentarista no es de igual a igual. Tú tienes una identidad virtual (con nombre real o apodo, es igual) que ha llevado un tiempo construir. Un comentarista pone un nick y dice lo que le parece. Sus palabras y sus opiniones, por estúpidas, inteligentes o temerarias que sean… se las lleva el viento. Quedan en una página extraña, ajena al propio comentarista. La bidireccionalidad no tiene la misma fuerza en ambos sentidos.

Por no hablar de la falta de conversación real. ¿Cuántos de todos los comentaristas leen los mensajes previos? El texto de los demás se diluye, y al final todos los comentarios son poco más que pequeños telegramas con un origen y un destino más o menos claros, pero donde nadie más presta atención ni participa, aunque todos seamos parte del engaño de que estamos teniendo una conversación.

Eso si no nos encontramos con la ruptura total de la bidireccionalidad, con todos esos botones de me gusta, digg it, tweet this, menéame, facebook, etc… Toda la interacción y toda la conversación con tu lector es conseguir que pulse un botón. Que no piense mucho y que no muestre su parecer intentando verbalizar algo. Con que ayude a repartir tu mensaje alimentando tu ego nos basta. Que está bien, oye, pero no es una conversación.

¿Y por qué se plantea esto alguien que apenas recibe comentarios? Porque estoy dejando de participar en el amago de conversación de otras páginas. Cada vez me cuesta más dejar comentarios en otros blogs o participar en foros (a estas alturas todavía te piden que te des de alta en algo, inconcebible). La tecnología no está de nuestra parte, y creo que hay un gran vacío en cuanto a medios que centralicen conversaciones y ayuden a que el sistema crezca.

Si dejas un mensaje en un blog ajeno, tienes que acordarte de dónde lo escribiste. Añadir un marcador en algún sitio, seguir un rss, o algo similar. ¿No sería más fácil que el propio acto de escribir un comentario avisase a tu propia página y que esta sirviera como “centralita” de todas tus conversaciones distribuidas? Eso era en lo que yo creía que se convertiría Google Wave, pero con tanto anormal pensando que era una red social, y tanto gurú del carajo vendiendo humo, no pudo ser. Aunque la tecnología era perfectamente válida para eso.

¿Y todo este palabrerío gratuito a qué viene? A nada, son los temas en los que estaba pensando. A Internet (así, en general) le falta aún un hervor de usabilidad, y a la humanidad experiencia en cómo compartir información y no sólo transmitirla. Supongo que lo mejor está aún por venir.

El País Semanal

Publicado por Iván Alonso, el domingo 22 de agosto de 2010

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Vía Listonauta

Opinión gratuita: Lo triste es que El País Semanal (el suplemento dominical de El País) es así todas las semanas, no únicamente durante el verano. Lo que antes eran columnas de opinión ahora se han convertido en los blogs personales de media docena de escritores, conformando una revista soporífera. Alguien podría decirles a esta gente que se abrieran un blog para escribir las tonterías sobre su vida privada, que gastaran sus necesidades exhibicionistas en casa, y fueran así capaces de escribir artículos de opinión sobre temas que pudieran interesar a algún otro mortal. Porque para escribir las mongoladas que pueden leerse cualquier domingo vale cualquier blog de medio pelo, como este, por ejemplo.

Esto de los blogs… a veces no lo veo claro

Publicado por Iván Alonso, el viernes 7 de mayo de 2010

Veo en microsiervos.com una imagen (en sus resúmenes semanales) sobre un prototipo de bicicleta eléctrica de Volkswagen. Podemos dejar aparte el hecho de que una bicicleta con motor eléctrico y sin pedales no es una bicicleta, sino un ciclomotor, que requiere una licencia de conducción y es un vehículo al que se aplican otras normas… pero yo voy a otra cosa.

¿Nunca habéis jugado a esto? ¿No os parece que entre medias hay un millón de empresas que ganan un pastizal sin ofrecer absolutamente ningún valor añadido? ¿No os parece que esas páginas únicamente dan pequeñas limosnas al equivalente a becarios para que naveguen por internet y copien y peguen lo que encuentren? ¿Ese modelo tiene algún futuro?

Sí, claro que esos “portales agregadores de noticias” (porque no son otra cosa aunque se disfracen con el traje de un blog) basan su funcionamiento en la economía de la atención, pero cuando eso es lo único que tienes, sin ningún valor intrínseco como empresa, esa atención puede desaparecer tan rápido como vino.

La parábola del fútbol

Publicado por Iván Alonso, el jueves 29 de abril de 2010

Ayer se jugó el partido de vuelta de las semifinales de la Copa de Europa (siempre me gustaron más los nombres clásicos). Si has estado encerrado en un refugio nuclear durante la última semana, el Barcelona intentaba remontar un resultado en contra ante el Internazionale de Milán. No lo consiguió. Una pena, pero ya habrá más oportunidades.

Lo curioso, y a lo que viene este apunte, es que hacía días que se notaba en el ambiente en Madrid una extraña comezón por parte de todos aquellos aficionados cuyos equipos no jugaban el campeonato. Y, llegado el partido, medio país (y más de medio Twitter, parece ser) comentaba con una excesiva ironía y sarcasmo cada lance del juego. No había independencia ninguna en su posición, del mismo modo que no la tenían los comentaristas de TeleMadrid, donde tuve la desgracia de ver el partido. Al finalizar, aficionados de otros equipos que no participaban en el campeonato salieron a celebrar la derrota a las calles, a falta de algo propio que festejar. En determinados lugares de la ciudad se lanzaban petardos y se exclamaban soflamas contra el equipo perdedor y contra su comunidad autónoma.

Esta noche, en otro campeonato europeo, Atlético de Madrid y Liverpool se enfrentan en otro partido de características similares. Las posibilidades de que nadie celebrase una victoria inglesa son prácticamente nulas.

Analizando esto, España se comprende perfectamente. Sólo hay dos. En todo. Nacionales y republicanos. Rojos y azules. Socialistas y peperos. Madrid y Barcelona. Nacionalistas y constitucionales. Belén Esteban y la Campanario. No me entendáis mal, no intento realizar paralelismos entre estas distintas clasificaciones, sino mostrar que no somos capaces de tener sentimientos comunes de ningún tipo. Sólo puedes estar conmigo o contra mí. No puedes triunfar tú y que yo me alegre. La victoria del “contrario”, incluso cuando no me afecta para nada, deben implicar un sentimiento negativo en mí. Y los terceros no importan, porque no son nadie. Da igual el Atlético de Madrid, da igual Izquierda Unida, todo lo que no sean A o B no son más que molestias a ignorar. Incapaces de que A y B compartan nunca nada, y preocupados en ignorar a todos los demás, quizá ya nunca seremos nada más allá de nuestras fronteras.

España, a todos sus niveles, se comprende perfectamente a través de su fútbol.

Esto ya os lo hemos arreglado entre todos punto org

Publicado por Iván Alonso, el viernes 26 de febrero de 2010

Ayer, día 25 de Febrero de 2010. Cruzo Madrid en coche por primera vez en un par de meses. La ciudad está empapelada con unos carteles negros que únicamente muestran un texto estosololoarreglamosentretodos.org. Nada más verlo ya me escama. Suena a márketing disfrazado de ONG. Intento visitar la web desde el móvil mientras voy al trabajo… sólo aparece un contador que reza “Muy pronto… ” y un contador que sugiere que faltan un par de horas para que se abra la web. Vaya chorrada más absurda para conseguir el interés de la gente. Lo dejo para luego.

Hora de comer, me cruzo con otro cartelón y vuelvo a acordarme (sí que han debido gastarse un dineral en publicidad, esto desde luego no es de una ONG porque no pueden permitírselo). Vuelvo a entrar en el móvil y… vaya, una basura de flash que no se ve, otro proyecto llevado por diseñadores gráficos. Ya entraré desde casa o desde el trabajo cuando me acuerde.

Vuelvo a mirarlo desde el trabajo. Una página casi plana. Quiere tener aspecto de red social pero no hay funcionalidades ni usuarios por ningún lado. Quiere llamar a la participación sin dejar muy claro en qué. Quiere que “la gente” suba vídeos pero algunos de los que ya hay especifican que no se pueden utilizar para nada fuera de la propia página. Tiene un anuncio motivacional con decenas de famosos y famosetes no diciendo nada pero intentando transmitir buen rollo. Al fin y al cabo, veo que sólo es un proyecto llevado por un especialista en márketing, que intenta provocar un alto buzz, pero que no lo enfoca hacia nada concreto.

¿Quiénes son? Otro texto motivacional absurdo sobre una fundación. Eso no me dice quiénes sois. Se me ocurre escribir un texto para el blog, explicando que esto es vaporware del bueno, una inmensa campaña publicitaria que alguien habrá pagado para no conseguir nada y dar una sensación de buenrollismo sin objetivos claros ni cuantificables. Pero me reconcome la conciencia… ¿y si son buena gente? ¿voy a ir yo de listo quejándome de algo que podría ser positivo? No, está claro que hay algo podrido en mi cerebro para pensar siempre mal de todo y de todos.

Un día después, leo un magnífico post en Con los pies en la arena, titulado Con cara de tontos. Su autora ha investigado un poco más que yo (es decir, más que cero) y ha encontrado quienes están detrás de la fundación. Las veinte empresas principales del Ibex 35. Cito:

Pero en el “Quienes somos” no encontré lo que buscaba. Sonaba raro. La Voz de Galicia me lo descubrió: el Consejo Superior de Cámaras de Comercio y las 20 principales empresas del Ibex35, a través de algo llamado la “Fundación Confianza“. Entre esas empresas, nombres que nos sonarán a todos: BBVA, Caja Madrid, Endesa, Iberdrola, la Caixa, el Santander

[…]

Pero esto no es todo, amigos. El proyecto contará con una ayuda de “la Administración” de 600.000 Euritos. Yes, como lo oyen. Y tú y yo aquí, con cara de tontos.

Las mismas empresas gigantes que han causado la situación actual. Las mismas empresas gigantes a quienes ya hemos sacado de su agujero con millones de euros salidos de los bolsillos de todos los asalariados. Las mismas empresas que siguen chupando del bote, viviendo de la especulación y la usura. Empresas que ahora gastan cientos de miles de euros para conseguir un lavado de imagen, intentando que todo el mundo sonría y actúe como si ya no pasara nada. Venga, aquí no hay nada que ver, circulen, circulen y a seguir pasando por caja.

Si piensas que algo huele mal, es porque probablemente huele mal.

Esto ya os lo hemos arreglado entre todos. Haced ahora lo que os toca en vez de esta suprema chorrada para seguir engañando a la gente.

Opinando: La gente no aprende

Publicado por Iván Alonso, el miércoles 27 de enero de 2010

Madrid Skyline

(cc-by) Foto de Lux & Pixel

Leo en hábitos vitales, un blog sobre… pues sobre todo y nada a la vez, un post sobre consejos de inversión, donde se incluye (recordemos que está escrito a fecha 27 de Enero de 2010):

2. Comprar tu propia casa es la mejor inversión a largo plazo que puedes hacer. El hecho de que se puede tomar un préstamo para la inversión hace que la rentablidad sobre tu propia inversión es mayor que la subida del valor del inmueble

No es un mal blog, con consejos que generalmente son interesantes sobre organización, productividad, modos de vida, etc. Así que aprovecho para recomendarlo, aunque eso no quita para que crea que en este caso se equivoca y lo utilice como excusa para mi siguiente diatriba:

La gente no aprende. Ya he discutido de esto muchas veces con mucha gente durante la última década, desde que empecé a tener edad suficiente como para plantearme mi emancipación y las distintas opciones que existían. Ya en aquel entonces era tremendamente obvio que el sistema de compra de viviendas que tenemos es completamente insostenible e irracional. Que no tiene sentido que uno de los bienes básicos para cualquier individuo… pongamos por orden agua, comida y techo para resguardarse del clima, requiera pagar aproximadamente la mitad de todo lo que una persona producirá durante su vida profesional en una sociedad capitalista moderna. Lo siento pero yo no paso por ahí. Todo aquel que siga obcecado en su garrulismo de la España profunda puede seguir pensando como quiera, pero a mí no me va a convencer de que es la mejor opción de vida.

“Pero es que es una inversión”. ¿En serio no habéis aprendido nada de lo que acaba de pasar? ¿Sólo unos meses de incertidumbre económica y ya os habéis olvidado? Supongo que es lo que tiene preocupar a las masas con el final de la sociedad tal y como la conocemos, con que se hacía necesaria una refundación del sistema capitalista y… unos meses después todo sigue tal y como estaba. Las contrataciones de hipotecas acaban de volver a aumentar y la rueda sigue girando. Excepto por las personas que han firmado que seguirán pagando casi todo su sueldo hasta que se mueran pero sus casas ahora “valen” un 30% menos que antes… con lo que ahora están doblemente atrapadas: están obligadas a seguir pagando su hipoteca y ni siquiera pueden vender su propia casa para cancelarla de golpe, porque aún les queda por pagar más de lo que ganarían con la operación.

“Pero eso en un par de años vuelve a estar igual que antes y se vuelve a recuperar dinero”. Analfabetos.

“Es que ahora es el momento de comprar una casa”. Ahora es el momento para comprar porque están “baratas”. Antes era el momento para comprar porque el precio estaba en ascenso y era una inversión. ¿Hay algún momento en el que alguien diga que no es un buen momento para comprar? Ahora no están baratas, siguen costando más del triple de lo que deberían costar si lo comparamos con cómo era de difícil en la anterior generación. Preguntad a vuestros padres o abuelos cuantos años tardaron en devolver su hipoteca. ¿Cinco años? ¿Diez? ¿Quince? Desde luego no cincuenta. Si hubieran subido sólo lo que debían subir, ahora costarían más, pero nuestros sueldos también serían mayores (bendito IPC), pero al fin y al cabo el número de años que tardaríamos en devolver el montante total seguiría siendo el mismo. Si tardo más de diez o quince años en pagarlo, es que cuestan una barbaridad.

“Si con todos los años que te quedan por pagar, vas a pasar por un par de crisis más, no te preocupes”. (Esta es la favorita de mi novia). Pasar toda una vida de incertidumbre, y estar en varios momentos a punto de perder todo lo que has estado pagando durante los años anteriores… todo ese estrés y esa úlcera que sin duda te producirá… ¿sólo a cambio de poder decir que algo es tuyo en un futuro muy lejano? ¿El hecho de que aún te queden peores cosas por venir hace que las de ahora sean menos malas? ¿Mal de muchos…?

“Pero es que alquilar es tirar el dinero”. Hipoteca de 50 millones a 50 años, le estás pagando 100 millones al banco. Estás tirando 50 millones en intereses. Si te hubieras pasado toda la vida de alquiler no habrías llegado a gastar 50 millones en alquiler, y si querías podrías haberte gastado los otros 50 en disfrutar de la vida, o en ahorrarlos debajo del colchón, o en meterlos en un plan de pensiones para poder comprarte un palacio al jubilarte. Es una lástima que tanta gente crea saber cómo funcionan los bancos.

“Pero es que el mundo es así y tú vives dentro de él, así que tienes que amoldarte”. Sumisos.

“Pero es que comprando tienes la seguridad de que eso es tuyo”. Hasta dentro de cincuenta años no es tuyo, es del banco, por lo que tienes aún más incertidumbre económica. Si te quedas sin sueldo te embargan la casa. Y si vale menos de lo que debes probablemente embarguen también la de tu familia, que seguramente habrán cometido la imprudencia de avalarte. Si te quedas sin sueldo y estás de alquiler siempre puedes mudarte a otro piso más barato en cuanto lo necesites.

Como me decían el otro día por email: “yo puedo poner las cervezas en un bar a 50 euros, pero en ese caso todo el mundo parece darse cuenta de que sí es una barbaridad de precio“. Sin embargo nadie se da cuenta de que el precio de las casas en una ciudad grande es una barbaridad. No entiendo la razón de fondo que permite que la gente se hipoteque toda la vida para comprar una casa y sin embargo no se hipoteque para comprar un Lamborghini. Al fin y al cabo son bienes no necesarios, ya que existen otras opciones (alquilar un piso o comprarte un Dacia, o ir en taxi (que por cierto también sale más barato que comprar un coche)), y sin embargo no veo tantos superdeportivos por la calle, pero cualquier mileurista se hipoteca sin dudarlo demasiado.